De acuerdo con un sondeo de la firma Ipsos-Apoyo divulgado este domingo por el diario El Comercio, Ollanta Humala ostenta un 56% de aprobación, mientras que en octubre la cifra era de 62 por ciento. Además, su índice de desaprobación alcanzó el 34%, luego de que en la última medición fuera del 22 por ciento.
Quienes aprueban al gobernante dicen que él está realizando un cambio para la mejora del país, lucha contra la corrupción, está cumpliendo lo prometido en su campaña y se preocupa por los más pobres, según los datos de la encuesta.
El estudio apunta, por otro lado, que la primera dama, Nadine Heredia, goza de un 63% de aprobación y una desaprobación del 33 por ciento. Según analistas, esa percepción se debe, principalmente, a su preocupación por los problemas de las comunidades y a la participación, con discursos, en las reuniones de su esposo con pobladores en el interior del país. Desde que Humala llegó al poder, Heredia es señalada por opositores y reportes de prensa como su posible sucesora.
Alfredo Torres, director de la consultora privada, señaló que la caída de la aprobación de la gestión del gobierno en noviembre se debe a dos temas: el escándalo de su vicepresidente segundo Omar Chehade, acusado de un supuesto tráfico de influencias, y a los conflictos mineros.
El caso de Chehade acapara la atención política desde que una investigación develó, semanas atrás, un presunto caso de tráfico de influencias para fomentar desalojo ilegal de la azucarera Andahuasi, administrada por los trabajadores, y así beneficiar al grupo Wong, uno de los accionistas en conflicto.
El 86% de los consultados por Ipsos Apoyo considera que el funcionario debe renunciar. Además, un 67% afirma que su permanencia es un desplante al presidente Humala.
El Congreso decidió abrir una investigación contra Chehade por una supuesta infracción constitucional y la presunta comisión de los delitos de patrocinio ilegal, cohecho activo genérico y tráfico de influencias. La Fiscalía, que también se encuentra investigando el caso, lo interrogó el pasado viernes durante tres horas, aunque no se ofreció información sobre sus declaraciones.
El pasado 8 de noviembre, Chehade anunció públicamente que había tomado la decisión de "no ejercer las funciones" de su cargo de vicepresidente mientras se realizan las investigaciones. Emitió ese pronunciamiento, que no supone una renuncia al cargo, dos días después de que el presidente Humala le aconsejara "dar un paso al costado".
lunes, 21 de noviembre de 2011
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